Ribadavia, región localizada al norte de España, tiene previsto celebrar el primer Seder de Pesaj desde la Inquisición española, cuando en 1492 los judíos de la España medieval se les dio la opción de la expulsión, la conversión o la muerte. El Seder está siendo organizado conjuntamente por el Departamento de Turismo del Ayuntamiento de Ribadavia y el Centro de Estudios Medievales, que investiga la historia de los judíos de España antes de la Inquisición española. El Seder se espera que atraiga a algunas docenas de personas tanto del pueblo como del resto de España.

Ribadavia tuvo en la época una próspera comunidad judía. El cronista Froissart afirmó que la población judía de la región española la conformaban 1500 personas en la Edad Media. Los judíos de la época desempeñaron un papel destacado en la defensa de la ciudad contra el duque de Lancaster en 1386. Sin embargo, en 1997, sólo había dos judíos que vivían en el municipio de Ribadavia, ninguno de ellos de ascendencia sefardí. Judith Cohen, un académico que se especializa en la judería sefardí, afirmó que no cree que muchos judíos hayan permanecieron en esta ciudad a raíz de la Inquisición española.

Durante la Inquisición, 165.000 judíos de España huyeron, 50.000 fueron bautizados, y cerca de 20.000 judíos murieron cuando intentaron huir de España. Muchos otros se convirtieron y comenzaron a vivir una doble vida, manifestándose exteriormente como católicos, mientras que en secreto continuaban practicando la fe de sus antepasados, poniendo así en peligro su vida si eran descubiertos. Otros 31.912 eran los considerados “herejes” que fueron capturados y quemados en la hoguera. Por todos estos datos, sería fácil considerar a la época de la Inquisición española como una de las etapas más duras de la historia judía, y más oscuras de España.

Pero no todos son malas noticias. Hoy en día existe una tendencia dentro de España que quiere  tratar de preservar y reconstruir el pasado judío. Desde la década de 1990, en varias ciudades dentro de España se han llevado a cabo proyectos turísticos diseñados para resaltar la próspera comunidad judía que existió una vez en el país. El Ayuntamiento de Ribadavia ha declarado en el barrio judío de la ciudad un monumento histórico que preserva ocho edificios medievales dentro de ella. Sin embargo, la antigua sinagoga de la ciudad y el mikveh (baño ritual) se encuentran ahora en manos privadas, siendo el mikveh en la actualidad un bar local llamado “Barrio Judío”. Sin embargo, a pesar de esto, los residentes de Ribadavia continúan recordando con cariño la importancia y el legado que el Barrio Judío dejó a la ciudad. De hecho, en 1992, un grupo de mujeres españolas de mediana edad decidieron escenificar una boda judía sefardí como parte de la Festa da Istoria (Fiesta de la Historia); un espectáculo tradicional español con temas y personajes bíblicos.

Por tanto, tal como nos muestras las iniciativas anteriormente mencionadas,y acercándonos cada día más a Pesaj, es muy importante tener presente que no sólo debemos recordar la historia del Éxodo de Egipto, sino también todas las expulsiones a las que el pueblo judío fue sometido. Desde la expulsión de Israel en la época romana, la mencionada Inquisición española o el Holocausto, entre otras muchas.

De hecho, un judío egipcio que fue obligado a salir de su país por el régimen de Nasser declaró con respecto a su último Seder de la Pascua que celebró en Egipto: “Después de casi tres siglos de tolerancia religiosa, nos encontramos celebrando la Pascua del mismo modo en el que nuestros antepasados marranos lo habían hecho bajo la Inquisición española: en secreto, al borde de la vergüenza, sin convicción, con gran prisa y desde luego sin una noción clara de lo que estábamos celebrando. ¿El de Egipto fue el primer éxodo? ¿la Inquisición en España puede considerarse también como “éxodo”? ¿En realidad celebramos los numerosos “éxodos” que no fueron registradas, pero que cada judío sabe que puede recordar, ya cada uno de nosotros es un ciudadano desplazado de un país que nunca fue realmente el suyo, pero que ha aprendido a desear y del que no se puede olvidar?”.

Esta es la historia del Pueblo Judío que ha ido sobreviviendo día a día ante persecuciones, expulsiones y matanzas pero nunca perdiendo la esperanza, tal y como establece el Hatikva (himno de Israel) “de ser un pueblo libre en nuestra Tierra”