Scene of the attack. (Hillel Maeir/TPS)
Ariel Attack

Fuerzas israelíes detuvieron al terrorista que asesinó a puñaladas al rabino Itamar Ben-Gal, en febrero pasado, en el acceso al asentamiento de Ariel en Samaria (norte de Cisjordania), tras una intensa persecución, anunció el Servicio de Seguridad General (Shabak).

El 5 de febrero pasado, Abed al Karim Assi, un ciudadano árabe israelí, atacó a puñaladas a Ben-Gal, de 29 años, en una parada de autobuses a la entrada de Ariel.

El terrorista huyó de la escena; pero fue atrapado tras una intensa persecución de un mes en la ciudad de Nablus (Shjem), en el norte de Cisjordania.

El Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) indicó que Assi resultó herido durante el arresto y recibió atención médica por parte de las fuerzas armadas, sin ofrecer más detalles.

“El arresto fue llevado a cabo por el Shabak, la unidad de contraterrorismo de la Policía de Israel (Yamam) y el Ejército de Defensa de Israel. Fue la culminación de un gran esfuerzo desde el ataque terrorista, durante el cual se interrogó a varios cómplices sospechosos de ayudar [a Assi] o de conocer su paradero”, apuntó el Shabak.

Junto con Assi, fueron detenidas varias personas que estaban con él en el momento del arresto, informó la agencia de inteligencia.

Los líderes israelíes elogiaron a las fuerzas de seguridad por la detención de Assi.

Es un “orgullo para nuestras fuerzas de seguridad, que atraparon al despreciable asesino del rabino Itamar Ben-Gal (de bendita memoria). Todos aquellos que intenten levantar la mano contra nosotros deben saber: los perseguiremos, los encontraremos y los llevaremos ante la justicia “, expresó el presidente Reuvén Rivlin.

El ministro de Defensa, Avigdor Liberman, manifestó que el arresto de Assi cerró el caso y elogió a los servicios de seguridad por “la exitosa operación de inteligencia”.

Se estimaba que tras el ataque, Assi se había escondido en Nablus, donde vive su padre. Antes del atentado, usaba su ciudadanía israelí para pasar su tiempo ambos lados de la Línea Verde, incluso con su madre, que vive en Haifa.

Había recibido asistencia de servicios sociales por parte de las autoridades israelíes, incluso en casas de rehabilitación como “Shanti” para jóvenes en situación de riesgo en Tel Aviv.

El rabino Ben-Gal fue apuñalado tres veces el torso y evacuado al Hospital Beilinson de Petaj Tikva, donde sucumbió a las heridas. Fue enterrado en el cementerio del asentamiento de Har Brajá, donde vivía con su esposa y sus cuatro hijos.

Fuente: Aurora