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La Autoridad del Agua de Israel ha anunciado que el Lago Kineret, también llamado Mar de Galilea, está llegando al punto de máxima capacidad. El nivel de Kineret ha aumentado hasta los 210,48 metros bajo el nivel del mar, estando situada la capacidad máxima en 208,8 metros. El Lago podría desbordarse si el nivel del Kineret llegase a ese tope,  pudiendo inundar la cercana ciudad de Tiberias. Esto obligaría a Israel a abrir la presa de Degania, cerrada la mayor parte del tiempo en los últimos años debido a la escasez  de precipitaciones.

Durante la  larga tormenta que azotó Israel durante las últimas semanas y  que provocó inundaciones y tormentas de nieve en todo el país, el Kineret creció 0.73 metros; una cifra histórica en las últimas dos décadas. A lo largo de este invierno  ha crecido en 1,65 metros. Sin embargo, el vocero de la entidad reguladora del Agua, Uri Schor, ha afirmado que la crecida del Lago Kineret no ha sido únicamente a causa de las lluvias que han caído, sino porque Israel ha estado sacando la mitad de agua que solía bombear debido al mayor uso de plantas de desalinización en el país. De hecho, se cree que la utilización de la tecnología de desalinización y recuperación de agua, y no las recientes tormentas, son las principales razones del crecimiento del lago.

Como resultado de este incremento, la Autoridad del Agua de Israel levantó la alerta de sequía que ha permanecido en vigor durante los últimos siete años. El jefe de la entidad, Alexander Kushner, afirmó que “la crisis del agua se ha acabado. Las abundantes precipitaciones nos proporcionan un estrecho margen de seguridad con respecto a las líneas rojas y reservas de agua subterránea. Con una buena gestión de las agua podemos crear una zona de seguridad  que durará hasta 2025, incluso sufriendo otros dos o tres años de sequía”.

Antes del inicio de este año, Israel tuvo que hacer frente a una grave crisis de agua en la cual los  israelíes mostraron su profunda preocupación por el futuro del Lago Kineret, así como del río Jordán y el Mar Muerto. El agua es un recurso esencial para la vida humana para sobrevivir, funcionar y prosperar. Sin embargo, hasta hace poco los israelíes temían que no habría suficiente agua dulce para proveer las necesidades domésticas y locales.

La pasada crisis del agua tuvo también un efecto negativo en las relaciones de Israel con sus vecinos árabes. Como ya había afirmado hace varios años el ex jefe de la ONU Boutros Boutros Ghali: “La próxima guerra en el Oriente Medio se librará por el agua y no por la política”. Esta declaración demuestra el grado de importancia que tiene el agua en la región, y como la sequía en Israel y en los estados árabes vecinos suman tensiones a las ya existentes. Por suerte, la crisis de agua de Israel ha terminado oficialmente. Por ende, ahora podemos eliminar este asunto de la lista de cuestiones que Israel tendrá que lidiar con los palestinos  en una futura mesa de negociaciones, así como con Siria, si alguna vez decide sentarse a negociar un tratado de paz con Israel.

Por Rachel Avraham

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