Spanish Parliament. (AP/Andres Kudacki) (AP/Andres Kudacki)
Spanish Parliament.
Parlamento español.

Parlamento español. (AP / Daniel Ochoa de Olza)

La Cámara de Diputados de España aprobó el jueves una ley destinada a la concesión de la ciudadanía a los descendientes de los judíos sefarditas que fueron expulsados ​​durante la Inquisición española.

La cámara baja del parlamento de España dio su aprobación final el jueves a una ley que establece el camino para la ciudadanía a los descendientes de Judios forzados a huir del país después de que a los judíos se les dijera en 1492 que o se convertían o se arriesgaban a ser quemados en la hoguera.

La ley permite a los judíos sefarditas empezar a aplicar para la ciudadanía española desde octubre, otorgándoles una ventana de tres años a buscar un pasaporte español con el derecho a vivir y trabajar en cualquier lugar de la Unión Europea.

El voto de España se produce después de la aprobación el pasado marzo en Portugal de un plan similar para la ciudadanía de los judíos sefardíes, cuyos antepasados ​​se vieron obligados a abandonar el país.

Los obstáculos son significativos: los solicitantes sefardíes deben aprender español básico y también deben pasar una prueba sobre la sociedad, historia y cultura de España.

También deberán establecer un vínculo con España, que puede ser tan simple como donar a una organización benéfica española o tan caro como comprar una vivienda en España.

La federación judía española ha recibido más de 5.000 solicitudes de información acerca de la ley española. Nadie sabe cuántas personas podrían ser elegibles.

Los descendientes judíos sefardíes en los países como Venezuela y Turquía, que se han enfrentado crecientes niveles de antisemitismo y a la persecución en los últimos años, son vistos como entre aquellos que son propensos a solicitar la nacionalidad española.

En el hemiciclo, el ministro español de Justicia, Rafael Catalá, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo,declararon que la decisión histórica es «la reparación de una injusticia de 500 años,» informó El País.

En un comunicado, la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) dijo que la ley comenzó una «nueva etapa en la historia de las relaciones entre España y el mundo judío; un nuevo período de encuentro, diálogo y armonía».

«Contrariamente a lo que pudiera pensarse, los descendientes de los expulsados  no albergan odio o resentimiento, sino más bien al contrario, cultivaron un profundo amor por la tierra y lealtad intensa a la tradición y la lengua recibida de sus mayores,» añadió la FCJE.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Emmanuel Naasón, elogió a España siguiendo los votos para terminar «su deber histórico de los descendientes de los judíos expulsados ​​de España».

Por: Alan Clendenning, AP. Con los archivos de JNS.org.