La celebración internacional del Día de la Mujer nos recuerda, entre otras cosas, las desigualdades que aún existen entre los derechos de las mujeres, en comparación con los derechos que tienen los hombres.

Los derechos de las mujeres, en un mundo tan globalizado como en el que vivimos, no son los mismos que a la mayoría de los hombres se les reconoce. La mujer en general está sufriendo un acoso, en el sentido más amplio de la palabra, en todos los campos de las relaciones laborales donde se desenvuelven.

Las diferencias entre los derechos de las mujeres son especialmente llamativas dependiendo del país donde vivan. No es lo mismo ser mujer en un país árabe, que en Occidente. No es lo mismo ser mujer en Occidente, que en Israel. Si mis queridos lectores las diferencias son abismales en el reconocimiento de sus derechos, en un cierto país o en otro. El valor que se le reconoce a la mujer en las modernas sociedades, incluso en las democráticas, lamentablemente no es el mismo que se les da a los hombres, en general.

La celebración del Día Internacional de la Mujer no hubiera sido posible, y no es una exageración, sin la aportación a la toda la humanidad del trabajo, esfuerzo, paciencia, constante dedicación y valentía que la mujer, en términos general, nos muestra todos los días. Por esta razón hoy hacemos mención de una mujer muy especial, que cambió la historia para siempre, entiéndase la conocida como la Reina Ester. Sin la intervención de Ester, en los acontecimientos que relatan el libro que lleva su mismo nombre en la Biblia, el Pueblo Judío no existiría tal cual hoy lo conocemos.

El homenaje que se hace a la mujer en general, y a Ester en particular, queda patente en este maravilloso documento histórico el Libro de Ester. Todos sabemos que el mencionado Libro se lee públicamente en la Fiesta de Purim, en medio de vítores de aceptación y alegría cuando se nombra a Mordejai y a Ester y de repudio cuando se menciona al malvado Aman. El espíritu de Aman, arraigado en los actuales dirigentes iraníes, sigue con la terrorífica presunción de aniquilar a los judíos de la faz de la tierra. Sin la valiente intervención de Ester y Mordejai, el antisemita Aman hubiera aniquilado a todos los judíos del Imperio Persa. El Cielo levantó a una valiente mujer, que libró al Pueblo Judío de una muerte segura. Hay que resaltar que Ester gozaba de un estatus privilegiado, el cual no fue óbice para que se descubriera como judía, en medio de la Corte Persa. Un valiente ejemplo que todos debemos reconocer y transmitir a las generaciones venideras.

El testigo del valor de Ester ha sido tomado en la actualidad, entre otras mujeres, por las soldados de las FDI en el moderno Israel. Unas valerosas heroínas, que defienden al Pueblo de Israel. Unas aguerridas mujeres que no tienen miedo a enfrentarse, con los grotescos enemigos islamistas. Las FDI homenajearon a las soldados, soldadas en lenguaje inclusivo, que combaten codo a codo con el resto de las Fuerzas Defensivas de Israel. En sus propias palabras “Desde el establecimiento de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), las mujeres han sido reclutadas para diferentes posiciones en todas las ramas del ejército. En 1995, el ejército israelí abrió posiciones de combate para las mujeres”. Las FDI no serían el gran ejército que son sin la imprescindible aportación de las mujeres. Reconocerlo también honra a los varones soldados.

Los estereotipos, que han tenido que sortear las mujeres, siguen siendo un reto para toda la sociedad internacional, que debe abolir de una vez por todas las diferencias de trato y valoración existentes entre mujeres y hombres. Las FDI son especialmente un ejemplo en el trato igualitario entre las mujeres y los hombres que conforman su Ejército. La motivación que ejerce Ester, una valiente mujer, debe honrarse como el mejor ejemplo de amor al Pueblo de Israel. El mejor ejemplo que una mujer o un hombre pueden tener en sus vidas. Mujeres como Ester han cambiado la historia ¿Serás una de ellas? Qué así sea y un Feliz Purim.

Por: José Ignacio Rodríguez, colaborador de Unidos con Israel

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