(IRIB News Agency, Morteza Fakhrinejad via AP) (IRIB News Agency, Morteza Fakhrinejad via AP)
Iran missile

Tras el histórico, y muy bien argumentado discurso de Donald Trump, donde manifestó que Estados Unidos se retira del acuerdo nuclear, la pelota se encuentra ahora en el tejado de Irán.

Qué va a hacer Irán es la pregunta que todos los líderes y analistas se hacen. Y como veremos, no le quedan ni muchas opciones ni mucho tiempo para decidir.

Israel se debe preparar para un periodo de Guerra entre Guerras. Este es un concepto militar muy utilizado en Israel en el que éste trata de evitar que sus enemigos desarrollen capacidades militares que les permitan vulnerar el equilibrio de disuasión de Israel y cambiar el equilibrio de poder regional. Israel, en este periodo, se dedicaría a detectar y detener selectivamente las amenazas emergentes a la seguridad de Israel, sin que ello conduzca a un enfrentamiento directo con Irán. En otras palabras, una guerra.

Según varios expertos en la materia, en los últimos cinco años Israel ha atacado Siria en más de 100 ocasiones. Ataques todos puntuales, destinados a detener el envío por parte de Irán de armamento pesado a organizaciones terroristas como Hezbollah. En los últimos meses, según los informes publicados fuera de Israel, éste ha atacado directamente posiciones iraníes establecidas en Siria. El comienzo de esta contienda directa en contra de la presencia de Irán en Siria comenzó el pasado mes de febrero a raíz de la grave provocación de Irán al hacer sobrevolar un drone cargado de explosivos, cuyo objetivo era cometer un ataque sobre suelo israelí.

Irán acaricia su objetivo estratégico de crear un corredor que conecte la República Islámica con Israel, vía las regiones chiitas de Irak, pasando por el Líbano y Siria, y construir una base aérea en territorio sirio una vez se haga la partición del país, cuando concluya la contienda civil.

El interés israelí es claro. Lo fue antes de que Trump se retirase del acuerdo nuclear, y lo es hoy también. Si los intereses de Israel no están sobre la mesa e Irán construye su corredor y continúa reforzando y armando sus bases militares en territorio sirio –lo que haría posible que Israel pueda llegar a sufrir un ataque en dos frentes distintos, uno desde Siria, de las milicias iraníes, y otro desde el Líbano, de Hezbolá–, ello nos llevaría casi inevitablemente a una contienda entre Israel e Irán que nadie en Occidente quiere.

Es aquí donde entra el concepto de “Guerra entre Guerras”. Israel ha manifestado por activa y por pasiva que hará todo lo posible para evitar que Irán, su Guardia Revolucionaria y sus milicias se establezcan en Siria. ¿Cómo? Mediante ataques selectivos y actuando con contundencia si Irán continua provocando o si sus milicias comienzan a disparar, como se prevé, cohetes sobre el territorio israelí. Según los principales analistas en la materia, en estos momentos Irán no estaría interesada en una guerra contra Israel, pero sí quiere vengar el supuesto ataque israelí a la base militar T4 en Siria del pasado 9 de Abril donde murieron 7 miembros de la Guardia revolucionaria iraní. Ayer por la noche se produjo el ataque. Fue limitado. Y la respuesta de Israel, como era de esperar, fue contundente. A partir de ahora si Irán insiste en atacar y produce daño en vidas humanas israelíes puede desatar un agravamiento sustancial de la situación que desencadene rápidamente en una guerra.

Israel ha manifestado en varias ocasiones que está decidida a impedir el afianzamiento iraní en Siria, incluso a costa de la confrontación. El Primer Ministro Benjamín Netanyahu ha reiterado en numerosas ocasiones que “no queremos una escalada, pero estamos preparados para cada situación. No queremos una confrontación, pero si tiene que haber una, es mejor ahora que más tarde”.

El mensaje de Israel es claro. Ahora el peso de la decisión recae sobre Irán. Es Irán la que debe decidir si seguir con su política imperialista de querer controlar Oriente Medio mediante el envío de milicias a Yemen, Siria, Líbano, Irak o Gaza… Es Irán la que debe decidir si continúa enriqueciendo uranio y, como consecuencia, incendiar toda la región. Es Irán la que debe decidir si se afianza o abandona Siria.

Con una moneda devaluada un 30%, el paro en ascenso y una sociedad que en su mayoría está harta de que el dinero de sus impuestos acabe en Gaza, Siria, Yemen o Líbano, en vez de en servicios sociales para mejorar la calidad de vida de los iraníes, Hasán Rouhaní y su gobierno tienen la oportunidad de volver a la mesa de negociación sabiendo de antemano que las exigencias de Occidente serán mucho más severas que lo que fueron en el año 2015, o por el contrario que venza el sector más radical y conservador y que reanuden el enriquecimiento de uranio.

Rouhaní necesita ganar tiempo y por ello no descarta una vía intermedia: El líder iraní es consiente que renovar las sanciones contra Irán va hacer encender a la calle iraní, aún más si cabe de lo que lo estuvieron a principios de año. Rouhaní se ha dado cuenta que su supervivencia política está conectada a que sobreviva el acuerdo nuclear existente, incluso sin la presencia de Estados Unidos. Es por ello que la opción más real, pero que a medio plazo se quedará en papel mojado, es que Irán permanezca en el acuerdo, y tratar así de convencer a los europeos de que continúen sus acuerdos comerciales con el régimen. No durará mucho esta pantomima porque los europeos, a pesar de su extremada inocencia saben evaluar bien cuáles son sus intereses, y el peso de Estados Unidos es innegable, por lo que se presume que éste último obligue a los europeos a sentarse de nuevo en la mesa de negociaciones y tratar de firmar un acuerdo decente.

En definitiva, Irán sabe que se encuentra en una encrucijada ya que debe de elegir entre la humillación de volver a la mesa de negociaciones en una posición de inferioridad, pero que a su vez mande aire fresco a la economía iraní, o dar el mando a la Guardia Revolucionaria. La primera opción sabemos cómo empieza pero no cómo acaba. La segunda es más fácil de pronosticar. Empezará con una confrontación militar entre Israel, Estados Unidos contra Irán y acabará con el régimen iraní, tal y como lo conocemos en nuestros días.

Sus líderes lo saben. Ellos ahora tienen que tomar una decisión.

Jacob Israel

Unidos con Israel