¿Te gustaría tener una vida dulce y feliz con hijos buenos y paz eterna en tu hogar, por no mencionar un significativo aumento en los ingresos y excelente salud? Todo esto puede estar a tu alcance si alcanzas la santidad personal.

Sabe que es difícil.

Esto es muy importante. Saber que algo va  a ser difícil antes de ir a buscarlo es de suma importancia, porque te está preparando para la experiencia. Saber que te aguarda un gran desafío puede ayudarte a hacer planes y alcanzar el logro sin darte por vencido antes de siquiera hacer el intento. Cuidar los ojos es un desafío de un momento a otro que el hombre tiene hasta su último día de vida. Deja a un lado las excusas y entonces vas a estar en el camino rumbo al éxito.

Ponte a trabajar

El Rabino Shalom Arush analiza la gran importancia de asignar 30 minutos por día a orar por el mérito de salvarnos de la lujuria. Para muchos hombres esto a veces puede parecer inalcanzable, porque todos queremos soluciones fáciles, pero en el ámbito de la santidad personal, la mala inclinación es tan poderosamente fuerte que únicamente con mucho esfuerzo y dedicación y perseverancia podemos derrotarla.

En su libro En el Jardín de la Pureza – Mi pacto de paz, de próxima aparición en español, el Rav Arush menciona cómo dividir los treinta minutos en tres segmentos fáciles de diez minutos cada uno:

Antes de siquiera abrir la boca, pidamos ayuda, así:

“Dios mío, aquí estoy… Gracias por otro día más de tener el privilegio de orar sobre este asunto de no mirar ni pensar en mujeres. Tú y yo sabemos lo difícil que me resulta todo esto. Por favor, Hashem, necesito que me ayudes. No sabes lo lejos que me siento de Ti por culpa de este problema. Tú eres el único que puede ayudarme con esto. Guía mis rezos, ayúdame a sentir que estás escuchándome. Respóndeme, Hashem, como un regalo gratuito. Ayúdame durante estos treinta minutos”.

Entonces empieza tu sesión:

Primeros diez minutos: Gracias

Da las gracias en tu propias palabras pro tener el mérito de saber la importancia de guardar los ojos. El solo hecho de saber esto es ya la mitad de la batalla. Da las gracias por este enorme regalo. ¿Dónde estaría tu matrimonio si no hubieras aprendido esto? Luego da las gracias por todas las veces que Hashem te ayudó a guardar los ojos durante las últimas 24 horas, en el trabajo, en las compras, en la calle, etc.

Segundos diez minutos: dando cuenta

Durante los siguientes diez minutos trata de enfocarte en este día, desde que saliste de casa hasta este momento. ¿Acaso viste algo que no deberías haber visto? ¿Acaso viste algo en internet que de repente saltó y te produjo un pensamiento lujurioso?  ¿Cómo guardaste los ojos en la calle? ¿Te pusiste a mirar las chicas y la publicidad que quema como un infierno?

Date una nota, pero recuerda que no debes ser demasiado estricto contigo mismo. El hecho mismo de que estás tratando ya es algo valiosísimo para Hashem. Solametne sé sincero con Él. Incluso si fue un mal día, por así decirlo, esto también lo hizo Hashem para impulsarte a orar más y tener más fuerza de voluntad la próxima vez.

Últimos diez minutos:

Ora para estar limpio!

Los últimos diez minutos  es cuando ya puedes desahogarte: “Hashem! Hoy tengo un casamiento y sé que la prueba va a ser muy difícil. POR FAVOR, SOLAMENTE TÚ PUEDES AYUDARME A CUIDAR LOS OJOS!! AHH!!! Ayúdame a tener un día limpio. Ayúdame a no desear otras mujeres en absoluto, a no sentir nada prohibido al estar en presencia de otras mujeres; cuídame los ojos de toda lujuria. Tú eres el único que puede ayudarme!! Estos diez últimos minutos son los más importantes!

Si todavía no estás contento, ahora es el momento!

El Rabino Arush enseña que tenemos que orar por la alegría al cuidar los ojos. Hashem aborrece la tristeza, pero al orar por la alegría retomamos el control y desarmamos a la depresión.

Tarea para el hogar

Te están aguardando la verdadera felicidad y todas las bendiciones. Empieza hoy mismo tus treinta minutos!

Fuente: Breslev en español

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