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Vacunación en Israel

El gobierno israelí dispuso de un importante “operativo de logística masivo de emergencia” para cumplir con la campaña de vacunación contra el coronavirus y que convirtió al país en la nación de mejor índice per cápita de inoculación en medio de la pandemia.

Por: Itón Gadol

“Somos los primeros porque realmente en Israel se organizó un operativo de logística masivo de emergencia, que permitió por un lado, tener acceso a una cantidad importante de vacunas y poder montar rápidamente un operativo de distribución de las vacunas, empezando por los grupos de riesgo más alto y ya bajando hacia grupos de riesgo menor”, explicó el director internacional del Hospital Hadassah de Jerusalem, Jorge Diener, en declaraciones al programa de radio «Por tres razones» de España.

Lo cierto es que Israel ya se comenzó con la vacunación a gente mayor de 45 años mientras en otros países aún se discute que vacuna importar.

La campaña de vacunación masiva fue posible también por el sistema de salud pública universal que tiene Israel, con una centralización en la aplicación de criterios y regulaciones, pero también gracias a una descentralización en los servicios de salud, lo que permitió una distribución rápida de las vacunas, desde el momento que llegan al aeropuerto internacional Ben Gurion, en Tel Aviv, hasta llegar a lo centros vacunatorios.

Para ello es fundamental, el banco de datos digital común que existe en el sistema de salud que permite que cualquier persona que va a vacunarse en un centro de atención, si viene de otra ciudad también puede recibir la dosis ya que el profesional de la salud tiene acceso al historial médico completo del paciente.

“El hospital Hadassah es el principal de Jerusalem y es también uno de los puntos de vacunación, como parte de todo el sistema. La decisión desde el principio fue muy clara: en vez de que la gente tenga que venir a buscar la vacuna, que la vacuna llegue prácticamente a la puerta de la gente, en el barrio, lo más cercano posible, y abriendo la mayor cantidad de puntos de vacunación que permitan descentralizar para ser más eficiente en la distribución de la vacuna”, comentó Diener.

De acuerdo a las estimaciones oficiales, en Israel se vacuna un promedio de 1,5 por ciento de la población por día, lo permite alentar la ilusión de que para fines de marzo o comienzos de abril ya estará inoculado el 70 por ciento de la población, lo que garantizaría la inmunidad de rebaño y cierto control sobre la pandemia.

Para Diener, uno de los puntos importantes del éxito de la vacunación “tiene que ver con la actitud de la población en ir a vacunarse”. “Para eso hace falta una comunicación efectiva, exitosa, y un sentimiento de responsabilidad colectiva que la sociedad tenga en una situación como esta para inmunizar a la sociedad completa. Y en eso, la sociedad israelí respondió muy bien”, agregó.

Siempre en diálogo con AJN, el representante de Hadassah insistió que en Israel “se vacuna en todos los lugares que se puede”. “Hay lugares grandes donde se está vacunando, pero no es la estrategia. Hay lugares del mundo donde se está vacunando en grandes estadios, de 50.000 personas y hacen que la gente llegue ahí. Aquí la mayor parte de la vacunación es en las clínicas de atención primaria, en lugares que se han habilitado en adición a esas clínicas para poder vacunar en muchísimos puntos de vacunación”, añadió.

El director internacional del Hospital Hadassah señaló que “los pacientes que llegan a las salas de terapia intensiva, los que terminan en coma inducido y muchos de los que terminan muriendo, son pacientes mayores de 60 años”. “Con lo cual, en el momento que uno logra inmunizar a los pacientes que pueden llegar a una sala de cuidados intensivos, realmente la población más joven no tiene un riesgo alto, por lo cual, desde un punto de vista macro, uno busca evitar el colapso de los hospitales. Una vez inmunizada la población de riesgo, se convierte en una enfermedad como la gripe”, resumió.

Diener indicó que también se incluyó al personal educativo en el criterio prioritario, incluso antes de que se vacunara a toda la población mayor de 60 años.

“En Hadassah compartiremos luego con el mundo, especialmente con Latinoamérica, el conocimiento y la experiencia de Israel. Es una oportunidad de hacer una contribución al resto del mundo a partir de la experiencia que se va generando desde aquí”, concluyó.