Israel y EEUU prueban con éxito el misil interceptor Jetz en Alaska (Foto: Ministerio de Defensa de Israel) (Ministerio de Defensa de Israel)

El primer ministro, Benjamín Netanyahu, promueve un amplio proyecto de defensa antiaérea de un millón de shekels (290 mil dólares), bajo el telón de fondo de la creciente escalada de tensión frente a Teherán, señala un reporte del canal estatal Kan

Fuente: Aurora

El objetivo del proyecto es mejorar las capacidades de defensa frente a ataques de misiles crucero, similares aquellos que bombardearon las instalaciones petroleras sauditas en el mes de septiembre, un ataque que fue atribuido a Irán.

Los misiles crucero se desplazan a velocidades subsónicas y a baja altura para evitar ser detectados por los radares. Emplean generalmente un sistema de propulsión por reactor que les permite un vuelo sostenido y autónomo, por lo que se los considera en esencia aviones no tripulados.

El jefe de la División de Investigaciones de la Inteligencia Militar advirtió durante una entrevista ofrecida a Kan, que existe la posibilidad de que misiles crucero sean lanzados contra Israel desde el territorio iraquí. La necesidad del proyecto de defensa aérea ha crecido tras el reciente ataque a las refinerías de petróleo de Arabia Saudita, que ha sido atribuido por Estados Unidos e Israel a Teherán.

Fuentes del Ministerio de Finanzas indicaron a Kan que la financiación del proyecto, que promueve Netanyahu, precisará recortes de los presupuestos civiles y aumento de impuestos.

Funcionarios del Tesoro le señalaron a la emisora estatal que el proyecto de defensa antiaérea se viene discutiendo desde hace algún tiempo, pero que la mayor parte de su financiamiento podrá aprobarse solamente cuando asuma el próximo gobierno.

El Ministerio de Finanzas ha puesto varias opciones sobre la mesa para la financiación del proyecto, incluyendo extraerlo del presupuesto actual del Ministerio de Defensa, una opción que parece improbable, según el reporte, y lo más probable es que los costos sean cubiertos por recortes en presupuestos civiles y el aumento de impuestos.