Más israelíes murieron durante la Guerra de la Independencia que en cualquiera de las otras guerras que Israel haya librado durante estos 67 años que mañana celebramos. Cerca de 4.000 soldados israelíes y 2.000 civiles israelíes perdieron la vida luchando por la independencia de Israel. Esta cifra supuso un uno por ciento de la población israelí en el momento. Teniendo en cuenta el tamaño de la población de Israel en aquel entonceso  triplica el número de víctimas estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial. Los israelíes y los judíos en todo el mundo conmemoran hoy Yom ha-Zikhron. Es importante recordar las tragedias que se produjeron durante la guerra que llevó a la creación del único Estado judío del mundo, así como las historias de valentía y heroísmo que se produjeron en la misma.

Una de las mayores masacres que las fuerzas árabes perpetraron contra los judíos durante la Guerra de la Independencia de Israel fue la masacre de un convoy de médicos y enfermeras en Hadassah, Jerusalén, el 13 de abril de 1948. En total 79 personas inocentes, muchos de los cuales trabajaban para salvar la vida de otras personas, fueron asesinadas. Tamar Fuchs, que en ese entonces tenía años 12 recuerda nítidamente la masacre. Tamar afirmó: “A eso de las 10 horas, un vecino irrumpió gritando:” ¡Están atacando el convoy! Desde el techo, vimos humo negro y vimos pasar los coches británicos que no ofrecían ninguna ayuda. Los fuertes olores a carne quemada flotaban con los vientos del este en nuestra dirección. La hermana de mi amiga, la enfermera Ziva Barzani, estaba en el convoy. No se encontraron sus restos… “.

Otra de las masacres más terribles que las fuerzas árabes perpetraron durante la Guerra de la Independencia de Israel fue en Gush Etzion, el 13 de mayo de 1948. Durante esta masacre, de los 133 habitantes del kibutz Kfar Etzion, 129 fueron masacrados, 4 de ellos pudieron sobrevivir y contar al mundo lo que ahí ocurrió. A pesar de que los habitantes del Kibutz salieron con banderas blancas y las manos arribas, las fuerzas árabes abrieron fuego contra el grupo. Las fuerzas árabes ni siquiera perdonaron a las mujeres en el kibutz. Después de la masacre, el kibutz fue saqueado e incendiado.

Sin embargo, de todas las tragedias que se produjeron durante la guerra de 1948, la más grande de todas fue la pérdida del Barrio judío de la Ciudad Vieja de Jerusalem tras un asedio en el que los judíos de la Ciudad Vieja sufrieron enormemente. Dan Kurtzman describió en su libro titulado “Génesis: 1948”,  la experiencia de Judith Jaharan; una de las mujeres defensoras de la Judería durante la guerra de 1948 que fue testigo de lo ocurrido. Judith se tomó un descanso en la lucha para ir a visitar a sus padres en el interior de una sinagoga donde se refugiaban: “Se encontró en una jaula de terror en la que las mujeres, niños y ancianos estaban todos pálidos y temblorosos. Ella recuerda como las personas se abrazaban por el miedo en un espacio repleto de mantas y colchones repartidos por el suelo; gente llorando, rezando, gritando histéricamente, y, lo más triste de todo, simplemente mirando a la nada, muy distantes de la realidad insana repleta de explosiones y fuego de ametralladora que sacudieron el edificio como si se tratase de un terremoto”.

Durante esta guerra, veintidós de las veintisiete sinagogas históricas dentro de la Ciudad Vieja de Jerusalem fueron destruidas. Un total de 68 residentes fueron asesinados durante los seis meses de guerra. Después de que las fuerzas judías se rindieron, los hogares judíos en la Ciudad Vieja fueron saqueados y quemados, mientras que los cadáveres judíos también fueron carboniazdos. La Legión Árabe tomó 340 prisioneros judíos, mientras que el resto de la población judía, que constaba de 1.400 almas, fueron expulsadas a la fuerza de sus hogares. No fue hasta después de la victoria en la Guerra de los Seis Días en 1967, cuando Israel recuperó el control de la ciudad vieja, y los residentes pudieron volver a sus hogares, muchos de ellos destruidos. Así, mientras que Israel tuvo éxito al ganar su independencia después de la guerra de 1948, fue a costa de un tremendo desgaste humanitario.

En este día, en Yom Ha-Zikaron, debemos recordar a los valientes soldados que lucharon para que Israel pudiera ser un Estado. Uno de ellos fue Nissim Gini, de tan sólo 10 años de edad, que perdió la vida durante la guerra de 1948. A pesar de su corta edad, debido a la situación desesperada en la Ciudad Vieja de Jerusalem, trabajó como mensajero, entregando mensajes entre las distintas fuerzas israelíes. Es el soldado israelí más joven caído durante cualquiera de las guerras de Israel. Otro soldado valiente que luchó fue nombrado Ralph Lowenstein. Él era un estudiante de la Universidad Judía Americana que decidió posponer temporalmente sus estudios para poder ayudar a Israel a convertirse en un estado, a pesar de que carecía de experiencia militar y no conocía bien el hebreo. Disfrazado como un sobreviviente del Holocausto, entró en Israel con el fin de poder combatir, sin saber si EE.UU. le quitaría su ciudadanía por “traicionar” a la patria. Fue uno de los más de 1.000 judíos canadienses y estadounidenses que se ofrecieron como voluntarios para servir en las fuerzas armadas de Israel durante la guerra de 1948. Cuarenta de estos americanos y canadienses morirían peleando por Israel. En este día tan importante, recordemos su valentía y dedicación.

Por Rachel Avraham