La nueva ley de Irán, que penaliza el uso de hardware y software israelí, será absolutamente devastadora para la población inocente y, en muchos casos, una cuestión de vida o muerte.

La Eterna Ley de la Reciprocidad tiene que ser aplicada en la tierra, por las autoridades pertinentes, tal cual el Cielo la aplica. Una Ley que, en forma de respuesta proporcional, paga a cada uno conforme a sus acciones, dichos y hechos.