Terrorist Samer al-Issawi flashes the "V" for victory sign as he celebrates his release from an Israeli jail this month. (Photo: Sliman Khader/Flash90) Terrorist Samer al-Issawi flashes the "V" for victory sign as he celebrates his release from an Israeli jail this month. (Photo: Sliman Khader/Flash90)

El 25 de julio, el Centro Palestino de Derechos Humanos (PCHR) organizó un taller sobre las “Consecuencias de la Suspensión de los Sueldos de los Prisioneros en sus Derechos Económicos y Sociales”.

El director del PCHR, Raji Sourani, declaró que “la decisión de suspender los salarios de los ex prisioneros era un duro golpe para los prisioneros, sus familias y todos los palestinos porque es ilegal, inmoral y viola la Ley Fundamental y los derechos humanos internacionales”.

En la década de 1980, Sourani fue condenado por su pertenencia al grupo terrorista del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).

El director general de la organización palestina “derechos humanos” Al-Haq, Shawan Jabarin, advirtió: “Si se erosionan sus derechos, nos dirigimos a una verdadera crisis en la sociedad palestina y a su debido tiempo hacia una explosión”.

Del mismo modo, el Director General del grupo de derechos civiles palestinos Hurryyat, Helmi al-Aaraj, anunció: “Poner un dedo en los derechos de los prisioneros es atacar la lucha palestina“.

Otra organización, Al-Dameer, declaró que “condena y deplora la decisión del gobierno de Ramallah de recortar los salarios de varios presos liberados tanto en Cisjordania como en la Franja de Gaza. Esta política se aplicó ilegal y arbitrariamente en respuesta a las demandas israelíes y estadounidenses de dejar de pagar los salarios de los presos”.

Todas estas ONGs están fuertemente financiadas por los países europeos.

“Estas declaraciones de las ONGs demuestran la inconsistencia entre la etiqueta de las organizaciones de derechos humanos y sus actividades”, concluyó la ONG Monitor.

Por: Unidos con Israel

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