El viernes 14 de mayo a las 16 horas, en el salón principal del museo de la calle Rothschild en Tel-Aviv, se reunió la dirigencia momentánea de la comunidad judía liderada por David Ben-Gurión. En un acto breve y sencillo, y a pesar de las distintas amenazas árabes, se declaró la Independencia del Estado de Israel. Dicha declaración comenzaría a regir a las 0.00 del día 15 de mayo, hora en que los británicos habían anunciado su retirada.

La primera parte detalla los derechos históricos que unen a los judíos con la tierra de Eretz Israel, recuerda la Declaración Balfour como fuente del reconocimiento internacional al derecho judío sobre estas tierras, y al Holocausto, una catástrofe que demuestra la necesidad de un estado judío independiente. Además, da una reseña ideológica del movimiento que forjó el estado, el Sionismo. Siendo así, la primera parte es netamente histórica. La segunda parte es operativa. En ésta se relata como se ejecutará la organización del Estado de ahora en adelante. Se anuncia la creación del Estado (en este sentido es una sección declarativa también), se proclama el nombre que tendrá el Estado, cuales serán los poderes que actuarán momentáneamente en el país, se promete la realización de elecciones para dictaminar una constitución, y se enuncian los cuerpos gubernamentales a elegir.

La tercera sección de la Declaración de Independencia habla de los principios y fundamentos del Estado de Israel. Esta parte es declarativa, relatando los principios que guiarán Israel y su relación con los vecinos. El Estado de Israel “tiende su mano de paz a los árabes, basando su organización interna en la igualdad sin distinción de raza, sexo o religión”.

En principio el texto de la Declaración había sido escrito por una comisión de cinco personas lideradas por Moshé Sharett, futuro Ministro de Relaciones Exteriores. La propuesta contenía 22 artículos, 12 de los cuales comenzaban con la frase “Por cuanto….”. El primer borrador fue acusado de ser excesivamente largo y retórico por lo que su redacción final fue encomendada a otra comisión encabezada por David Ben-Gurión.

Fuente: Hatzad Hashení