Si esto llegara a suceder a cualquier otro país, el mundo hubiera reaccionado de una forma muy diferente a la que lo ha hecho esta vez.

La delegación israelí en los Juegos Olímpicos experimentó algo que nadie debería experimentar.

La delegación del Líbano los bloqueó físicamente con el objetivo que no subieran al bus compartido que los llevaría a la ceremonia de apertura.

En vez de pedir a los libaneses permitir subir a los israelíes en el autobús, se necesitó de otro autobús especial para llevar a los israelíes a la ceremonia.

Este vídeo cuenta la historia completa.


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