Durante el verano español de hace 630 años se desataron en los reinos de España una ola de revueltas antijudías de una intensidad y alcance nunca vistos antes en la península, un avance de algo menos de un siglo de la que sería su expulsión definitiva.

Muchos quizás no lleguemos a verlo, puede porque aún nos sintamos esclavos de ideologías y prejuicios acumulados en nuestros “egiptos” particulares. Pero seguimos con el trabajo hercúleo de encaminarnos hacia ese futuro prometido.