El sentimiento nacionalista panárabe llevó a que numerosos Estados árabes salieran militarmente a la palestra en 1948 para acabar con el recién nacido Estado de Israel.

“Este campo entiende el significado de luchar por la supervivencia, por la vida, por el futuro”, dijo Netanyahu. “El Estado de Israel es un ancla de estabilidad en estas aguas turbulentas. Los desafíos que enfrentamos no nos encogen, sino todo lo contrario”.

Soleimani percibió erróneamente y calculó mal las intenciones de Donald Trump, llevó sus agresivos designios demasiado lejos y cruzó las líneas rojas del presidente estadounidense.

Todo esto provoca mucha ira. Pero también repugna la hipocresía. En su discurso, el jefe de Hizbala contó que dijo recientemente a Soleimani que su rostro aparecía en los diarios norteamericanos y que lo iban a asesinar.

El ataque autorizado por el presidente Trump contra el comandante de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Iraní (CGRI), Qasem Soleimani, logró la neutralización de un sujeto nefasto con sangre americana en las manos.