No es seguro que las recientes declaraciones iraníes reflejen una decisión clara, y es posible que las amenazas a Occidente sean un globo de prueba que los iraníes creen que podrían evitarse.

Lamentablemente, Europa ha optado por no hablar. Como ha escrito Eli Lake, de Bloomberg, Irán no necesita nuestro apaciguamiento, sino “una nueva revolución”.

El grupo terrorista libanés Hezbollah, que cuenta con tres ministros en el Gabinete, quiere que el Líbano acepte armas antiaéreas de Teherán.