Israel es llamado frecuentemente la nación StartUp y con ese espíritu, las FDI han realizado avances tecnológicos que mejoraron la manera que las FDI defienden al Estado de Israel y a sus ciudadanos.

A las 24 horas de la muerte de Baha Abu al Ata, al que los servicios de seguridad de Israel definieron acertadamente como una “bomba de relojería”, eso fue exactamente lo que sucedió.

En un país como Israel, acostumbrado a las críticas, los acontecimientos mundiales refuerzan su postura frente a los múltiples retos que enfrenta como nación. Las críticas a Israel son el “pan de cada día” que soportan sus ciudadanos y el gobierno que les representa.

Por otro lado, son legiones los que critican a Israel con saña e injustificado odio. Cada día se levantan bulos, mentiras, estratagemas dañinas, que solo pretenden destruir al Pueblo del Libro. No hay lugar geográfico en este mundo más soñado y añorado que Eretz Israel.