El régimen iraní montó una farsa electoral para que su mulá preferido de entre los candidatos, Ebrahim Raisi, vinculado con ejecuciones masivas, se convirtiera en el nuevo presidente de la República Islámica. ¿Se dignarán la Unión Europea y la Administración Biden siquiera a condenar a Teherán y a poner fin a la política de apaciguamiento hacia los ayatolás?