Pero seamos realistas. Nos acercamos con velocidad inusitada a la banalización del Holocausto, la Shoá. Y hasta a un revisionismo que lo intente minimizar, cuando no negar.

En todos estos años que he escrito mis artículos para éste diario he tocado temas de lo más diversos pero nunca hasta ahora sentí la necesidad de poner por escrito mis pensamientos acerca de lo que significó para mí ser hija de sobrevivientes de la Shoá.

En pocos días se recordará el Día Internacional del Holocausto donde todas las grandes instituciones mundiales harán alardes de ser los primeros en hacer memoria de tan dramático acontecimiento.