La parashá de esta semana es "Miketz" (Génesis 44:1-44:17). Una vez más, nuestra lectura está basada en "sueños". La semana pasada fue Joseph. Esta semana, es el propio faraón el soñador.

Como un niño que crecí en América, siempre pensaba que Janucá, cuando la comparaba con la luz brillante de la Navidad, se quedaba muy corta. La iluminación de esas pequeñas llamas no podía compararse con las increíbles casas envueltas en luces de Navidad y adornadas Santa Claus y renos en el jardín delantero. ¡Vamos a ni siquiera hablar de un árbol decorado! En la medida que fui creciendo, entendí lo que esas pequeñas luces de Janucá significaban; Tras entenderlo me sentí o rgulloso de celebrar Janucá.

Estos días la fiesta de Janucá. Quisiera relatar la historia de Janucá desde sus comienzos. Es decir, desde el momento en que los primeros griegos llegaron a Jerusalem. Janucá se acerca y esta es la mejor forma para informarse de la festividad.

Los judíos alrededor del mundo celebran la fiesta de Janucá que recuerda la milagrosa victoria de los macabeos frente a los griegos, los pocos y débiles contra los numerosos y fuertes, así como el milagro del aceite del Templo.

En el tiempo de Janucá celebramos aquellos acontecimientos que se perciben por los sentidos naturales y otros que exclusivamente se pueden percibir por el “sentido” de la espiritualidad. ¡Que maravilloso artículo!

No fue una guerra por territorios, sumisión económica, ni tan siquiera un enfrentamiento estrictamente religioso, si no de dos formas distintas de leer el mundo, el choque violento de enfoques filosóficos.

Una descripción del valor, que la fe motiva y enciende. Una fe correctamente dirigida por la instrucción y enseñanzas de la Tora, de la cual Israel está llamado a preservar de generación en generación.

Pero... es la verdad histórica. Y esta información, creo, nos va a ayudar a apreciar algunos aspectos de la celebración de Janucá, nuestro triunfo sobre la civilización griega, que por lo general son olvidados o ignorados.

Su imperio fue dividido entre sus tres generales y allí comenzó la helenización, es decir, el movimiento para que todos los pueblos conquistados por los griegos abrazaran la cultura y religión griega.

Nuestros seguidores más queridos y amados nos siguen mandando brillante contenido que vais a disfrutar. Un abrazo y bendiciones para todos los que están Unidos con Israel.

¿Cuándo, dónde y cómo se encienden las velas de Janucá? La mitsvá de las velas de Janucá no se puede realizar con luces eléctricas. Una Menorá eléctrica sólo sirve como decoración, pero no para cumplir con la mitsvá.

Hoy explicaremos brevemente los detalles de la celebración de Janucá. Durante Janucá se omiten las Tefilot de confesión (tajanún) y los Mizmorim de súplicas. Todo esto, como dijimos, se hace para preservar un espíritu festivo y de alegría.

Hoy les presentamos un hermoso paseo por las luminosas y mágicas calles de la Ciudad Vieja de Jerusalem durante la fiesta de Janucá. Disfruten del paseo...y les esperamos pronto, muy pronto, aquí. En la capital

Y si bien Matitiyahu dio el primer paso, fueron sus cinco hijos: Yojanán, Yehonatán, Yehudá, Shimón y El'azar, los que lideraron la larga guerra contra los griegos y liberaron Yerushalayim.

Cada año por estas fechas, el pueblo judío da gracias a Dios por los milagros impresionantes ocurridos en Janucá, que tuvieron lugar hace más de 2000 años; por la luz que iluminó de la Menorá que ardió durante 8 días.

El teatro y el cine nos han malacostumbrado a los finales armónicos y generalmente felices, gracias a milagrosas coincidencias y soluciones abruptas ex machina, como un ángel u otro emisario divino descendiendo de los cielos para obrar maravillas.

El himno más famoso de Januca es, sin duda, Maoz Tzur , que se canta en prácticamente todos los hogares judíos del mundo inmediatamente después de encender la menorá de Januca cada noche.

Cuando Alejandro Magno llegó a Yerushalayim en el año 332 aec (=antes de la era común), milagrosamente, lo hizo en paz. El monarca griego quedó fascinado con el Cohén Gadol, la Torá y los valores del pueblo judío.

El tiempo de dar luz ha llegado y la Lámpara de Januca debe permanecer a la vista de cuantos sinceramente buscan transitar, por el camino de la vida, sin tropiezos. Encendamos la Lámpara de la Vida ¡Januca ha llegado!