Esta es una semana muy simbólica. Que marca la transición entre dos hitos históricos importantísimos, diametralmente opuestos, que afectaron y cambiaron profundamente al pueblo judío.

El día de hoy, por el 83º aniversario de la Noche de los Cristales, se inauguró en Viena el Muro de los Nombres de la Shoah, con los nombres de 64.440 judíos austriacos que fueron asesinados o desaparecieron durante el Holocausto.

Pero seamos realistas. Nos acercamos con velocidad inusitada a la banalización del Holocausto, la Shoá. Y hasta a un revisionismo que lo intente minimizar, cuando no negar.