The Siege and Destruction of Jerusalem by the Romans (Artist David Roberts/Wikipedia) (Artist David Roberts/Wikipedia)
Destruction of Jerusalem

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El 9 de Ab es el día del duelo nacional del pueblo judío. Como ya explicamos otros años, la primera razón por la cual este día ayunamos y estamos de duelo es que en ese día fue decretado que la generación que salió de Egipto no entraría a la tierra prometida sino que moriría en el desierto.

El segundo evento trágico que recordamos, siempre en orden cronológico, es la destrucción del Primer Templo de Jerusalem en el año 586 antes de la era común.

En el año 68 de la era común (los historiadores dicen 70), el segundo Bet haMiqdash fue destruido, esta vez por los romanos.

Hay otros dos acontecimientos trágicos que recordamos en el 9 de Ab. Estos dos eventos ocurrieron luego de la destrucción del segundo Bet haMiqdash, y en cierta manera fueron la consecuencia directa del mismo.

El primero de estos dos eventos se llama en hebreo: חרישת העיר , que quiere decir que “la Ciudad fue arada”. La ciudad a la que nos referimos aquí es nada menos que Jerusalem. Esto ocurrió en el año 130 de la era común, sesenta años después de la destrucción del Bet haMiqdash.

Finalmente, en el día Tishá beAb, correspondiente al 4 de Agosto del año 135, la ciudad de Betar cayó en manos de los romanos, en hebreo: נלכדה ביתר, “La ciudad de Betar fue conquistada”.

Este año quisiera explorar y explicar en un poco más de detalle estos dos últimos eventos.

Comencemos por el principio:

Los historiadores cuentan que cuando se destruyó el Bet haMiqdash los romanos mataron alrededor de 1 millón de judíos: un tercio de la población judía local. Ademas, decenas de miles de niños mayores de 7 años fueron capturados y vendidos como esclavos. Y miles de jóvenes judíos de 17 años para arriba fueron asignados para entretenimientos en los circos romanos, donde morían luchando contra gladiadores, o siendo devorados vivos tratando de escapar de fieras hambrientos, para el deleite de los espectadores.

Miles de judíos también escaparon a Alejandría (Egipto), a Chipre o a la costas de Africa, donde fundaron importantes comunidades, que trágicamente fueron destruidas por los romanos alrededor del año 117 de la era común, en lo que los historiadores llaman מרד התפוצות, “la rebelión de las comunidades judías de la diáspora”.

Regresemos a Israel, que ya no era “Israel” sino Judea, una provincia Romana completamente dependiente del emperador. Para tener derecho a seguir viviendo en el ahora territorio romano los sobrevivientes judíos debían pagar altos impuestos al imperio y soportar constantes humillaciones y abusos.

Muy empobrecidos, los Yehudim se restablecieron en el norte del país, el Galil, y en el centro, en ciudades como Lod, Bene-Berak, Betar y especialmente en Yabne. En esta última ciudad, a partirn de los años 70’s se fue fundando una importante academia rabínica bajo el liderazgo de Rabbán Yojanán ben Zakay y luego Rabban Gamliel, quienes trataban de mantener la mejor relación posible con los romanos. De la academia de Yabne surgieron los fundamentos de la Mishná, el Midrash y el Talmud, a través de las grandes luminarias como Ribbí Eliezer haGadol, Ribbí Yehoshua ben Jananiyá, Ribbí Yishmael y Ribbí Aquibá, el más famoso de los Sabios de esa época.

Se podría decir que durante este periodo de tiempo, del año 68 al 129, los Yehudim lentamente se recuperaron de la enorme pérdida del Bet haMiqdash y comenzaron nuevamente a crecer como pueblo, estudiando y desarrollando cada vez más y mejor nuestra Torá. La situación parecía que iba a ir mejorando, especialmente con el nuevo emperador Adriano, quien en uno de sus viajes a Judea aseguró que iba a permitir a los Yehudim reconstruir el Bet haMiqdash …pero al final, todo cambió. Para mal.…

En la próxima entrega comenzaremos a explicar qué sucedía en Yerushalayim durante esos años.

Por: Rabino Yosef Bitton, colaborador de Unidos con Israel

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